martes, 20 de enero de 2009

De cómo decir las cosas.

Batania y las cosas que dice y hace, suelen gustarme no sólo porque la mayoría de las veces me identifique en ellas, sino porque me sorprenden.
He llegado a pensar que nadie ni nada que no sea capaz de sorprenderme puede llegar a gustarme pero tampoco es eso exactamente.

Hoy por ejemplo tengo cocido para comer y me gusta, pero es un gusto con garbanzos y chorizo y codillo y todas esas cosas ricas pero prosaicas, sin la más mínima sorpresa, sin explosión inesperada.
El ejemplo es malísimo pero creo que demostrativo.

Siento rubor y cierta preocupación al hablar bien de Batania porque sé de gente a la que molesta que yo hable bien de Batania. Sí, sí, creedme…..les molesta.
Medir mis palabras es algo que hago, como tantas otras cosas, muy mal y con frecuencia me equivoco a ojos de los demás.
He decidido para conservar mi ahora muy frágil salud mental, que los ojos de los demás son para mirarlos pero no para mirarse en ellos y por lo tanto decir lo que quiero y cuando quiero con el único rasero del respeto elemental que los demás se merezcan. Esa será la consigna.

Batania es un ático con vistas al mar, con ventanales amplios por donde entra la luz y el aire
y hasta el olor a mar que Madrid no tiene.
Se está bien en Batania y me gusta sentarme en cualquiera de sus rincones casi siempre sin hacer ruido mirando a través de sus inmensos ventanales. Me gusta que me dé el aire fresco en la cara. Me reconforta mucho.
Ya sé que hay pisos interiores francos y recogiditos, muy “apañaos” pero es que yo adolezco de una cierta claustrofobia.

6 comentarios:

víctor vergara dijo...

Bueno, cuesta trabajo creer que haya gente que le disguste que hables bien de Batania.
La causa quizá sea, ese -FRESCOR- de BATANIA, que ellos dejaron olvidado en alguna cuneta de la vida (aunque tranquilizo, es recuperable. Se le puede hacer regresar poco a poco) Y también la -IMPLICACIÓN PASIONAL- de BATANIA.
BATANIA es -GENEROSIDAD- en un mundo "lírico" que no alcanza a ver un palmo más allá de sus narices.
En un mundo de caretas y apariencias, de engolamientos, de acumulación de condecoraciones, de "parece que digo pero no digo nada"...Y es muy chocante ver a una persona como BATANIA con la camisa desabrochada, que te mira directamente a los ojos.

Mi poesía y la suya sólo se tocan en contadas ocasiones, (pero eso amí no me importa), por encima de eso hay cosas muchísimo más poderosas que me relacionan a él.
BATANIA, es un lugar donde te enuentras muy a gusto y puedes ser tu mísmo, sin caretas ni maquillajes. A BATANIA le puedes dar opiniones que cualquiera te sacaría un cuchillo o no te dirigiría nunca más la palabra. Y PARA MI ESO NO TIENE PRECIO.

Además es -INTELIGENTE- y lo que dice, puede y sabe fundamentarlo.

¿Todo esto podría crear envidias?

Batania dijo...

Es lo que dije en su día y vuelvo a decirlo, Bleti, voy a tener que hacer un cordón de seguridad para proteger a la gente a la que gusto.

Pero no, en serio: creo que gusto a la mayor parte. Considero que un 80% contra un 20%, por arriesgarme a decir una tontería. Por otra parte, suelo recibir elogios inmoderados y críticas excesivas.

Pineso que la red es un mundo de arenas movedizas. La imagen que damos en los blogs y en los foros, muchas veces, no tiene nada que ver con la realidad. De un tiempo a esta parte me guardo mucho de meterme en jaleos porque sé que no están atacándome a mí, sino a la imagen que cada uno se va haciendo de Batania. De lo que más orgulloso estoy es de la gente que me ha conocido en la red y que después, al conocerme en la calle o en el bar, me han dicho que mejoro al natural.

(Aunque yo creo que soy el mismo en la red y en la calle).

Abrazos. A mí siempre me gusta que hables bien de mí, aunque también me has dado caña alguna vez (lo de los suicidas, por ejemplo).

Abrazos otra vez.

Hasta pronto.

Batania dijo...

FE DE ERRATAS: Donde está escrito "Pineso que" debería poner "Pienso que".

Abrazos.

Ángel Sánchez dijo...

Amparo, a mi me parece hermoso que encuentres en alguien próximo, Batania, las sensaciones que expresas. Felicidades a los dos!
Un abrazo

Bletisa dijo...

Lo que tenemos los fan , fan, de toda la vida :) es que llega un momento en el que ya ni analizamos a nuestra persona de culto. Lo "adoramos" sin más porque ya lo tenemos analizado y nos parece perfecto aunque no lo sea. Batania es un personaje perfecto e intuyo que una gran persona.
Sólo le he visto una vez brevemente y claro está, le miré a los ojos.
Te puede parecer una cursilada pero te aseguro que me bastó.

¿Alguien así puede suscitar envidias?

Lo que debería suscitar es admiración pero esque el de poetas es uno de los colectivo de los más envidiosos que conozco.
Una pena, sí.

Anónimo dijo...

La envidia está en cualquier colectivo donde se manifieste el ego (éste no quiere rivales)En el mundo de la poesía, así como del arte en general los "creadores" necesitan sentir que lo que están creando es único, así que comprobar (eso se comprueba a cada instante) que hay gente que lo hace igual o mejor que tú es una píldora dificil de tragar. Por otra parte está la hipocresía: que no se note que me da rabia el triunfo ajeno, que nadie perciba que me muerdo las uñas de envidia por lo bien que lo hace este o aquel. Voy a seguir siendo correcto/a politicamente mientras saco punta al lapicero y se lo clavo en ojo cuando pase, a ver si así escribe distorisondamente, o incluso deja de escribir, etc. Afortunadamente no le pasa a todos/as. Hay, incluso, personas capaces de reconocer publicamente que lo suyo es una caquita comparado con lo de algunos otros. Pocos, pero los hay. yo, por ejemplo, cuando alguien me dice que publique, y te aseguro, Amparo que me lo han pedido muchas veces y me lo siguen pidiendo, me da la risa floja y claro, les digo que ni hablar. Porqué, es la pregunta que viene a continuación por estas personas. Muy sencillo, respondo. Simplemente no lo necesito. No necesito publicar para poner a los conocidos en el compromiso de tener que comprar un libro que no les aporta absolutamente nada nuevo, que seguramente ni van a leer, salvo así, por encima, que es la peor manera de faltarle el respeto al que lo ha escrito, claro que antes se lo ha faltado él al personal al atreverse a publicarlo. ¡Jo!,es que no eres ambiciosas, nena, no tienes ganas de difundir tu poesía, me responden algunos, ya me dirás entonces apra que escribes. Nooo, que va, les digo yo, muy al contrario, soy supermegaambiciosa; es decir, quiero ser la mejor, la mejor poeta de la historia. Que todo el que lea un poema mío, caiga en trance, que ya nunca más pueda vivir sin mis poemas, que sean una revolución sociocultural que cambien las estructuras incluso del pensamiento humano, y claro, estoy en ello, pero todavía no me siento preparada para causar tal impacto en los demás, así que de momento seguiré entrenándome. Te juro,Amparo, que eso es lo que respondo en muchas ocasiones, y eso porque estoy hasta los melindros de llevarme libros a casa (ultimamente han subido de precio) mediocres, insulsos, malos y peores, aunque luego, con un tono pateticamente compasivo, haya quien me diga: "pero mujer, todo el mundo tiene derecho a publicar, todo el mundo tiene derecho a tener sus ilusiones". Sí, claro, cierto, pero que no me llamen a mi para comprarles el libro, joder. Aunque en ocasiones, lo confieso, me llevo a casa perlitas que me compensan de los otros sinsabores.

Sag.