martes, 21 de octubre de 2008

Carmen y un tal Diógenes.


Este poema lo he colgado en el foro de poesía http://www.editorialalaire.com/ y le han puesto una estella roja que es como decir: Nos ha gustado.
Estoy muy contenta y se lo agradezco.

Tengo la obligación de reivindicar que la enfermedad mental es como otra enfermedad cualquiera; el compromiso de intentar desestigmatizar siempre que pueda y en cualquier foro dónde tenga voz a estos enfermos que me han cautivado.
Este poema es un granito de arena.





Como una vieja loca. Como tú
acabaré mis días cualquier día.
Así, un tanto devorada
pero exquisitamente por mis gatos.
Los ojos de los gatos son de agua
y tú también lo sabes y yo también lo sé,
querida Carmen.

Diógenes no es más
que un síndrome de ahorro y de abstinencia,
de miel que se confunde con basura.
De no tirar el alma de las cosas
por mucho que se vistan de cartón.
Es puro panteísmo y lo sabemos
aquellos que rozamos tu mirada.



Amparo F.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Waooooooooooooooo. Un poema excelso, piba. Esto sí es un poema y no tantos. Reverencio su pluma.

Florito el de la manduca.

BmK dijo...

Bletisa

Y vaya que lo mereces... logras tener esa sensibilidad, con tus palabras logras adentrarnos en ese tu mundo y hacernos sensibles...

Me da gusto sabes que un poco la poesía sigue fluyendo y renace en todos lados, como la luz...

Abrazos

Bismark

Jacarero dijo...

Lástima no oirtelo de tu voz. ¿a que es debido? Venga...