lunes, 8 de junio de 2009

LOS HOMBRES SÍ LLORÁIS, LLORÁIS MUCHISIMO


A veces he pensado que todos los niños que hemos sido bautizados con agua del Tormes somos como Lázaro –sí, el lazarillo de Tormes- y que a base de coscorrones contra las piedras más gordas y duras, nos hemos hecho fuertes pero no hemos podido evitar ser llorones.
Digo esto porque los llorones más llorones de entre todos los llorones que he conocido, han nacido en Salamanca o provincia.

¿Cómo no llorar si te duele? ¿Porqué no llorar si te duelen los calabazones que te da la vida por muy hombre o mujer que seas y de donde quiera que seas?

Los hombres sí lloráis, lloráis muchísimo.
Diría que sois unos berreones empedernidos y recalcitrantes, disimuladores de berreos, aunque no hayáis nacido en Salamanca.
Yo lo sé porque muchos han empatizado tanto conmigo (llorona profesional) que me han ganado por piernas llorando frente al mar mientras me contaban cuanto la querían todavía o por la tristeza que les suponía haber suspendido el carné de conducir o porque como a mí, les daba mucho miedo las tormentas…. por ejemplo.

Las lágrimas no son más que una vía de escape, una especie de auto limpieza como esas que tiene las planchas de la ropa y que las purifican de cal y de residuos por dentro.
No llego a entender el esfuerzo tan masculino e inútil para evitar su llanto.

P.D Todo esto viene a cuento por las cosas que llora uno de esos niños del Tormes, paisano mío claro está. http://laluzsobreelolivo.blogspot.com/

5 comentarios:

Ignacio dijo...

Tienes toda la razón. A mí, como a tantos de mi generación, nos castraron el llanto (ya sabes: Los niños no lloran etc...). A mis hijos les animo a llorar (luchando contra los abuelos, que siguen en la misma tónica) y les va muy bien. Yo lo intento, pero no sabes lo que me cuesta. No hay nada más terapeútico que una buena carcajada y un lloro a pleno pulmón.

Seguiré reaprendiendo.

Besos y cosquillas.

Ignacio Fajardo

Jose Zúñiga dijo...

Lloramos, ya lo creo.

Y, bueno, te tomo la palabra, me gustaría tener esa grabación tal cual, sin retoque ni nada. Es perfecta en su espontaneidad, y ya tengo pensado hacer algo con ella... Ideas, de las que te tendré al corriente, claro.

Mi correo: josezuniga.jl@gmail.com

Bss.

Bletisa dijo...

Siempre me ha parecido magia eso de que salga agua de los ojos cuando algo bueno o malo te emociona. Te pareceré una cursi pero intentado analizar eso del llanto es cuando de verdad he entendido que los ojos son las ventanas y los espejos del alma.
Espero que tus niños lloren cuando lo necesiten, sin más.

Un beso.

Bletisa dijo...

Vale ahora te lo mando pero no hace falta que me cuentes nada de lo que haces con ella.

Un beso.

Zentolo dijo...

Lágrimas de alegría, de felicidad, de emoción, de nervios, de pasión, de amor, de desamor, de dolor...
Hasta no hace mucho luchaba contra ese sentimiento. Pero hubo quien me convenció de que es bueno llorar. Ahora me dejo llevar.