martes, 26 de mayo de 2009

Vengo de la peluquería.

Vengo de la peluquería. El rojo intenso de mi pelo necesita muchos cuidados pero me gusta tanto el color que no me importa pasarme allí tres horas.
Entretengo el tiempo de espera que precisa el tintado leyendo la prensa y esas típicas revistas de peluquería que hablan de cremas y ungüentos que te quitan todas las arrugas y todas las flacideces – científicamente probadas, dicen- y que nos muestran en reportajes a todo color lo cojunudamentre que viven toda esa camarilla de chupones de rosal que son los reyes, princesas, actores, cantantes y ricos en general.
Hoy me ha sorprendido gratamente José Ángel Barrueco en la columna fija que tiene en la Opinión de Zamora (periódico más leído en la provincia y cuestionable a todas luces por su marcada línea editorial, escorada, casi hundida a la derecha) hablando de poesía.
Decía que la lectura de un buen poema da más fuerza que un Redbull (Refresco atestado que cafeína y que da alas) y lo titulaba “Gasolina para el alma I”. Los nombres que remarcaba me resultaron muy familiares, hablaba de David González y de su poemario “Loser” que significa perdedor y a Déborah Vukušic, Isabel García Mellado o Javier Das de los que dice que hablara mañana en profundidad.
A todos los conozco a través de mi querido Batania que los promociona con admiración continuamente. Batania me sirve de referencia para acercarme a poetas muy jóvenes y “nuevos” y se lo agradezco desde aquí. Tiene mucha razón cuando dijo que se alegra de haber ido a Madrid.

Hoy esta “hoja parroquial” que es El correo – La opinión de Zamora, trae otra noticia sobre poesía. Nos informa de un nuevo trabajo de Antonio Colinas que recoge nueve siglos….¡Nueves siglos nada menos!... de lírica escrita en castellano.
En ella irán dos Zamoranos universales: Claudio Rodríguez y León Felipe.

Dice Antonio Colinas que en esa antología predomina la sencillez y que: «Terminé el libro, donde ha predominado la sencillez, y vi que había salvado la memoria poética. Porque son los poemas que memorizamos en la adolescencia. Reivindico ese aprendizaje de los poemas, algo ya olvidado», explica Antonio Colinas. El antólogo destaca que la poesía es «la apuesta constante por la palabra. Y por una palabra nueva. Se trata de un lenguaje que llega cuando los otros no llegan o no sirven».

Ya me muero por leerla sobre todo por eso de “ Se trata de un lenguaje que llega cuando los otros no sirven” o de "y vi que había salvado la memoría poética"
¿Einhhh?
Lo dicho, me muero por leer los nueve siglos así condensaditos.

1 comentario:

azote rojo dijo...

Una antología de la lírica castellana sin Batania es incomprensible como un huevo sin sal o un beso sin bigote.Sin especificar que parte de la pareja tiene el bigote.