jueves, 27 de noviembre de 2008

Billy Mcgregor

La nariz fría y una extraña luz



No ha despegado la nariz de los cristales
desde que el tren salió de Barcelona esta mañana.

Llamó casi de madrugada a la estación,
poco después de que Álvaro se quedara dormido,
y reservó un billete con destino a...
Lejos...
Habían discutido.
Otra vez.
De lo mismo.
Pasó la noche en la cocina, y un trozo de tarta de manzana,
treinta y dos fotos rotas y tres cafés más tarde,
esperaba un tren a cualquier sitio sentada en el andén,
envuelta entre la niebla del primer martes del mes,
sola
y sin un plano del mundo en la maleta.
De hecho, ni siquiera hizo equipaje.
Subió al vagón número ocho del TALGO ciento veintisiete con destino a...
lejos,
completamente convencida,
de que el amor,
era una mierda.

Amanece...A esta hora
Álvaro debe estar despertándose,
buscándola con la mano entre las sabanas,
encontrando nada,
un hueco,
un hueco y una nota pegada al frigorífico,
a esta hora Álvaro,
debe estar llorando sobre una montañita de fotos sin cabezas,
mientras ella,
con la nariz pegada a los cristales,
ve salir el Sol.

Billy Mcgregor http://elcomepiedras.spaces.live.com

2 comentarios:

JuanR Cuchhi dijo...

me gusto el paseo largo que di por tus callejuelas...
un placer.
Vivan los Poetas!

Bletisa dijo...

Gracias por tu paseo JuanR.
¡Que vivan!