martes, 5 de enero de 2010

Noche de Reyes

La noche de Reyes es la única fiesta de toda la Navidad que me gusta.

Cuando puedo me escapo de Zamora y me voy a Madrid para ver la cabalgata.
Recuerdo las de mi infancia allí con una mezcla de nostalgia y ternura.

Ya nada se parece a aquellas tardes-noches en las que me vestían guapísima con pantaloncitos elásticos de esos de trabillas en los pies, botas, abrigo bufanda y gorro, porque entonces hacía más frío que ahora y las horas de espera enfrente de lo que era la Dirección general de Seguridad en al puerta del Sol, eran un gran esfuerzo.
Madrid era mucho más pequeño y siempre la vi en primera fila como mucho con una hora de espera y toda la alegría y la emoción que puede caber en un alma tan pequeña: TODA

Ahora y por mantener ese sentimiento de felicidad que año tras año y durante toda mi vida nunca me ha abandonado en esta noche mágica, disimulo y pongo de disculpa a los niños de mi casa. Me peleo si es necesario para ser yo quien los lleve y además prontísimo para coger sitio, para poder estar bien cerca de los Reyes Magos cuando pasen.
Bueno pues este año no ha sido posible porque me tocaba guardia en el hospital.

Siempre me toca guardia cuando no quiero (yo casi siempre quiero) estar allí, pero ya asumiendo que no había remedio, me ilusionaba la visita que los Magos hacen a los enfermos.
Llegaron sobre las cinco de la tarde guapísimos vestidos, con regalos, caramelos y una pequeña banda de música.
Los enfermos los recibieron con desidia y hubo que animarlos para que se levantaran del sillón donde dormitaban. Recogieron su regalo con la misma alegría que la medicación que les doy.
Por primera vez desde que trabajo en psiquiatría me sentí vencida, incapaz, inútil.
Yo no tenía que estar allí, no quería.

A las ocho menos cuarto me dieron el relevo y salí zumbando, huyendo en busca de una pastelería para comprar el roscón, para poder llegar a casa lo más pronto posible.
Sólo quince kilómetros para tener más cerca mi Madrid en la noche de Reyes.

Conecté la televisión y sonaba “Imagine” mientras que desde el edificio de correos salían preciosos fuegos artificiales. Me emocioné.
¡Coño, el rey mago negro no es negro, es uno pintado!
¡Ni que no hubiera negros en Madrid, joer! ¡De quien será hijo este Baltasar!
Blá, blá, blá, blá (monólogo despotricante) joer , joer, joer.
Pinché todo el roscón con un cuchillo para intentar adivinar la sorpresa.
Pedí deseos.
Nada ni nadie va a robarme la alegría una noche como esta:
Ni mis “locos”, ni un Baltasar de atrezzo, ni mi soledad hoy


FELIZ NOCHE DE REYES

11 comentarios:

Adolfo Payés dijo...

Feliz noche de reyes..


Un abrazo
Saludos fraternos..

víctor (gato) dijo...

FELÍZ NOCHE DE REYES, también.

Un besoabrazo.

Voltios dijo...

feliz día de reyes, bleti, un abrazo grande para todos los tuyos

Anónimo dijo...

HOLA GUAPISIMA FELIZ DIA DE REYES ESPERO QUE LOS MAGOS TE HAYAN DEJADO LO QUE TU QUERIAS A MI SI
KA
PD: BUENO TU YA SABES QUE ES LO QUE PEDI EN POCOS DIAS SE CUMPLIRA
UN BESO

Bletisa dijo...

Espero que a todos os hayan traído TODO.

Eres un suertudo Ka, que lo sepas.
Lo mío también viene de camino y es imposible que se pierda.
Dos besos.

Concha Vidal dijo...

La noche de Reyes... ¿sabes Bleti que en esta mi santa casa se siguen poneindo los zapatosa, los cucuruchos de papel cortados a tiritas dentro (de los zapatos digo) para los caramelos, con unos hijos trmendos que tengo, que seguimos escribiendo la carta y el que no lo haga ¡ zas¡ se queda sin nada?
Este año ha sido más mágico todavía, operaron a Kon (ya sabes, mi hija) justito el 5 por la mañana, con lo cual, esa noche en el hospi, pero cuando llegamos el 6 por la tarde a casa ¿sabes????????¡ Estaban los zapatos, los reglaos, los caramelos, y los Reyes no de puro milagro.
Me emocioné de verdad verdadera porque juro por mi no honor que la noche anterio la pasé velando la pierna de mi hija.
Besos, siempre me enterneces .
Concha dixit.

salvadorpliego dijo...

Un placer estar en tu blog y leerte.
Saludos.

Bletisa dijo...

Velar la patita de Kon y llegar a casa ya con ella curada y que haya regalos y alegría un día de Reyes, no es tan mal plán Vidal.
Salud para la niña y para tí, bonita.

Bletisa dijo...

Gracias Salvador, encantada de verte por aquí.

Jose Zúñiga dijo...

A mí tambié, la única. Y cada vez menos.

Bletisa dijo...

Menos???
Ni se te ocurra perder la ilusión ¿eh?