jueves, 26 de noviembre de 2009

PUES ESO.

Algo que no deja de sorprenderme es que la que gente me diga que admira mi trabajo como enfermera en psiquiatría y salud mental.
Bueno, me sorprende pero entiendo que la mayoría y por desconocimiento o por mala información, crean que “un loco” es un ser casi de otro mundo que en cualquier momento te puede dar un estacazo y dejarte en el sitio, un ser peligrosísisisimo.

La pelís de manicomios y la prensa ponen mucho de su parte para que siga arraigada la idea de que una persona con enfermedad mental es agresiva, imprevisible, violenta y que hay que cuidarse mucho de ellos y tenerlos encerrados, apartados y a buen recaudo para evitar que asesinen o cometan las mayores atrocidades.
Nada más lejos de la realidad.

Entre las personas con enfermedad mental grave no es más alto el porcentaje de delitos que en el resto de la población sana y esto debe saberlo todo el mundo.
Es cierto que un enfermo sin el tratamiento y control adecuado (sobre todo en la esquizofrenia) puede manifestar con más frecuencia que la población general conductas violentas o delictivas.
Hay autores que postulan que en los esquizofrénicos que además consumen sustancias tóxicas o y alcohol con abandono de la medicación, la tasa de delincuencia supera la media de la población general pero no está lo suficientemente demostrado. Por otra parte hay una tendencia a psiquiatralizar la conducta criminal.

Pues no, la inmensa mayoría de criminales no son personas consideradas enfermas.
Son gente normal y sana pero “hijos de puta” sin más. Son malas personas y debe quitársenos la falsa idea de que para cometer barbaridades y cafradas hay que estar enfermo. Véase el ejemplo de maltratadotes y asesinos llamados muy suavemente “violentos de género” que matan cada día a las mujeres. No, no, son hijos de puta sin más (insisto), no confundamos.

Aparte de todo esto, mi experiencia es feliz. Y sí, son personas que necesitan atención, cuidados y dedicación por parte de todo el mundo y no sólo de las familias y de nosotros, los profesionales; pero sobre todo necesitan y exigen su derecho al respeto y al trato digno, al tratamiento correcto de su enfermedad.
Me han cautivado por muchas cosas pero sobre todo por esa mezcla de aceptación ejemplar de alegría y de tristeza que marca sus vidas.
Mi profesión como enfermera es cuidar pero con ellos además se ha convertido en una devoción que me llena de alegría. Se lo agradezco a todos por devolverme mil veces multiplicado el afecto y el cariño que les doy.


(Un dato que como ejemplo seguramente sorprenderá a muchos es que 1 % de la población padece esquizofrenia.
Imaginaros el metro en Madrid en hora punta y veréis la cantidad de enfermos que pasan por vuestro lado cada día pa-cí-fi-ca-men-te anónimos)

........pues eso.

5 comentarios:

delgaducho dijo...

Los peligrosos somos los que nos consideramos cuerdos...que miedo!!

Tiempo al tiempo dijo...

¡Al fin dí contigo! No conseguía enlazar con tu blog.
Me ha gustado leerte.
Presiento algunas cosas en común.
Besos.

Ángel Muñoz dijo...

tiene merito y el que diga lo contrario miente, ble, tengo que mandarte un mail para hablar contigo, ya te cuento.

Petri dijo...

Yo tambien creo que que los asesinos y demas no estan enfermos, solo son mala gente.

Ana Villalobos Carballo dijo...

Pues eso... querida Bletisa, que yo ya sabía todo eso que tu nos cuentas tan bien contado y, precisamente por eso, soy de una de esas de las que te admira aunque tu no dejes de sorprenderte. Y es que el trabajo bien hecho si además se hace con cariño produce unos efectos beneficiosos incalculables.

Un beso grande y no cambies que la Sanidad española necesita de mucha gente como tú.

Ana