martes, 4 de agosto de 2009

ECLIPSE ( Poema de Ignacio Fajardo)

De todos los poemas que he leído esta mañana, este de Ignacio me ha emocionado mucho.
Describe en un poema corto, perfecto para mi gusto, y desde su ya voz de adulto, ese batiburrillo de emociones encontradas e incontroladas que tenemos a los quince años ante hechos tan terribles y que nos superan tanto como es la muerte de la madre.
Me parece precioso.



ECLIPSE

Quise decir abril
y dije abril
y se oyó madre,
y luego muerte.

Así han vuelto la luz y la ignorancia
que ensayé aquel día.

No escapaba de ti,
sólo del cuerpo yerto
aplastado por las flores.

Porque me asusté de tu mirada
y de esta sombra que ahora enfrento.

Porque todavía me aprietan un rebaño
de culpas inocentes.

Porque era niño y no entendí
la manera de gemirte la partida
hasta tatuarme con uñas
el ingenuo rencor de quince años.

Porque todo cambió como en eclipse
cuando bebí del Sol
y a su calor
abandoné tus ojos para siempre.

Ignacio Fajardo.

6 comentarios:

Ignacio dijo...

Gracias Amparo (Bletisa, pero hoy el cuerpo me pide llamarte Amparo), por el detallazo. Como podrás suponer este poema no es para mí como "cualquier" otro poema. Aquí digo cosas que han tardado treinta años en querer salir.
Y.... aprovechando, esto... el archivo de sonido ¿cómo lo puedo descargar a mi ordenador? (lo sé, lo sé, pura ignorancia, ayyyy)

Un beso.

Ignacio Fajardo

Bletisa dijo...

Hola Ignacio. Gracias tí por el poema. Insisto en que es precioso.

No creo que se pueda descargar el archivo de sonido pero te lo puedo enviar por email a tu dirección si quieres tenerlo.

Un beso.

Ignacio dijo...

Pues te lo agradecería mucho.
La dirección es fácil:

IGNACIOFAJARDO@terra.es

Y, por cierto, me apunto al concurso otra vez.

Un beso y gracias mil.

Carmen dijo...

Estoy de acuerdo, creo que es uno de los poemás más hermosos de Ignacio. Me parece que ya se lo dije en su día y ahora lo repito.

Besos a los dos,

Carmen

Óscar Distéfano dijo...

De lo mejor que he leído últimamente. Un poema denso, hondo en su sentimiento, que exuma nuestro propio recuerdo. Bellísimo, más aún en la declamación.

Óscar

Ana Muela Sopeña dijo...

Fabuloso poema, Ignacio.

Llega muy profundamente. Es condensación pura.

Preciosa la manera de recitar, Amparo.

Un abrazo a ambos
Ana