sábado, 30 de octubre de 2010

A Miguel Hernández

Yo también quiero recordar a Miguel Hdez hoy y a pesar de esta grabación de poca calidad se la elegía a Ramón Sigé.
Hay gente que se queja de que se le hagan demasiados homenajes.
Bienvenidos sean todos, vengan de donde vengan.






viernes, 29 de octubre de 2010

MEMORIAS DE UNA MUERTECITA-ITA (Folletín por entregas)

CAPITULO SEGUNDO.

Mientras intentaba olvidar mis últimos instantes por feos y poco elegantes para una señora como yo, nacida en una familia de alcurnia y rancio abolengo, miraba cómo dije antes a través de los párpados, rogando que mi descomposición no fuera perceptible al olfato de aquellos que asomaban la cabeza para verme por última vez, no fuera que cerraran la tapadera y me quedara a oscuras y sin entretenimiento.
Se iban asomando con cara compungida y brevísimamente sin decirme ni siquiera hola.

Estaban todos. Sí todos los que esperaba que estuvieran; no faltaban ni aquellos compañeros de trabajo que nunca me tragaron por el simple hecho de hacer las cosas de forma diferente. Yo no digo ni mejor, ni peor si no diferente.
A la gente no le gusta que hagas las cosas de forma diferente, ni que te rías demasiado, ni que llores demasiado, ni que subas o bajes si ellos no suben o bajan. Nada, no les gustas nada si haces las cosas sin fijarte en como las hacen ellos desde hace mil años.

Se asomó Clodomiro que es altísimo y fue jugador de Baloncesto en sus tiempos jóvenes y que por costumbre también en sus tiempos jóvenes había aprendido de su padre a inflar a hostias a todos los enfermos si se ponían farrucos. Es cierto que entonces en muchas ocasiones no había más remedio que utilizar la fuerza a falta de medicamentos, pero de ahí a darles una paliza o duchas frías va un trecho que nunca entenderé.
Siempre me miró desde su uno noventa y cinco con cara de mala leche cuando nada más llegada y a estrenar en el mundo del psiquiátrico, novata yo hablaba con los enfermos o accedía a sus peticiones pero por el simple hecho de que me parecían razonables y nada extravagantes,  y no por llevarle la contraria como estoy segura que pensaba.
  No dijo nada pero creo que se alegró mucho al verme allí tumbada sin necesidad de su intervención. Más de una vez le habría gustado tumbarme y verme desnucada de un puñetazo. Lo se porque aprendí de los enfermos cuando están agresivos la expresión de contención que tienen en los ojos. Él siempre me miro así, contenido.

....continuará.

Haré como el Bata.

Ya nadie lee mis cosas joer y que conste que las escribo para que se lean.
Ya se que no son gran cosa y que no tengo miles de amigos (ya me gustaría) pero bueno, por eso sólo escribo aquí y no en las antologías o en publicaciones de enjundia. Si fuera buenísima escribiendo estaría en otros sitios y en librerias de todo el mundo como Sanchez Dragó, tan majete él.
   Tendré que hacer como Batania que es espabilao como un demonio, y regalar cosas si dejáis constancia de vuestro paso. Ya veré que se me ocurre.
    De momento voy a llenar su blog de comentarios porque soy muy caprichosa y quiero su camiseta superespecial para mi Frida y ¡Vive Dios que la consigo!
   No debería poneros el enlace porque ireis corriendo a todo correr a comentar para tener una que os conozco, pero bueno,,,,ahí va: Picar en camiseta. 

CAMISETA
  

viernes, 22 de octubre de 2010

MEMORIAS DE UNA MUERTECITA-ITA (folletín por entregas)

CAPITULO PRIMERO


Ayer asistí a mis sepelios.
Suena bien esto de sepelios, vamos, mucho más que decir funerales, entierro o “palmatoria” como dicen algunos chulitos para quitarle hierro y hacer una gracieta cuando en el fondo están acojonaitos con esto de morirse.
Yo allí tumbada boca arriba con los ojos cerrados, muy modosita, miraba sin mover la cabeza a través de los párpados. La gente entraba y salía, se saludaban con efusividad y charlaban animadamente. Aquello no parecía un entierro porque nadie lloraba ni decía ay qué pena tan grande, ni pobrecita, ni era más buena que el pan.
Ganas me daban de levantarme de repente y decir ¡tatachammmmm! para unirme a las charlas y beber Cocacola y saludar a toda la gente que hacía mil años que no veía.. Pero claro, estaba muerta y nadie espera que un muerto diga tatachan ni nada de nada.
  Opté por quedarme allí sin hacerme notar a pesar de que me dolía muchísimo la espalda porque tenía artrosis y mis familiares habían decidido que con una caja barata iba que chutaba. Me moría (más si cabe) de calor con aquellos velones inmensos de luz eléctrica que había puesto la funeraria en las cuatro esquinitas de mi postrera cama. Tenía un sudor-eso sí, frió- que empezaba a empapar aquella bolsa horrible con la que me habían vestido.
   Me habría gustado ser una difunta coquetona, bien arregladita y haber ido el día anterior a la peluquería para teñirme las canas, pero a veces estas cosas te pillan de repente y nunca mejor dicho en este caso porque mí óbito se debía al atropello de un rebaño de ovejas desbandadas que me confundieron con vaya usted a saber. Bueno a eso y a mis incontenibles ganas de orinar y a mi infeliz idea de aliviarme agachada entre unos matojos. Las ovejas son de ideas fijas y si dicen que pasan por allí, pasan por allí.
Allí estaba yo con las bragas por las rodillas, en cuclillas y claro…….pero no entraré en detalles porque el fin de mis días no fue nada elegante ni digno de mencionar más que de pasada.

....continuará.

martes, 19 de octubre de 2010

LOS LOCOS PODREMOS FUMAR.





En este país cada día se prohíben más cosas. Lo de la ley antitabaco está a punto de sobrevenirnos a los fumadores como un anunciada ley exterminadora de malos hábitos y en pró de la salud de todos en un espacio sin humos.
Ya me veo sin poder ir a ningún bareto de los de siempre, donde escuchaba música pecando entre copa y copa y entre furtivos besos de mis amantes. Qué frío pasaremos ellos y yo afuera, al estilo Londinense, para poder dar una caladitas a un pitillo.
Nunca será lo mismo, nunca sin el calor de unas manos, una copa y un pitillo en un bar.
Hasta el amor y el sexo será otra cosa sin enjundia, sin sal, sin el cigarrito de después en cuanto prohíban fumar en nuestra propia cama o en la ajena.

¡Que chachi tener un estado que nos cuide tanto y más que nosotros mismos!

Se salvan de la caza de brujas los “Locos” que estén encerrados en psiquiátricos. Ellos se pueden seguir matando y matándonos a los que los cuidamos porque al fin y al cabo, le importamos tres bledos a todo el mundo, y claro, es mejor mantenernos tranquilos, sin que molestemos dándole al cigarrillo aunque nos salgan (a los cuidados y cuidadores) los cánceres de pulmón por las orejas.
Mejor así porque las leyes no están hechas para locos y nos las saltaríamos cada triqui sin ninguna consecuencia legal y con la consiguiente sobrecarga de trabajo para los ya maltrechos juzgados.
Alguna ventaja tendríamos que tener los olvidados, los encerrados, los estigmatizados, (ahora ya dos veces: por locos y por fumadores) los dementes fumadores emperdenidos asesinos de niños. Allí no se nos verá y seguiremos en nuestra selva particular tan agustito.
Yo desde aquí doy las gracias como fumadora y cuidadora de “locos” a las autoridades pertinentes por estas salvedades que nos conceden. Bueno me joroba un poco porque
creo que esta salvedad está superpensada con segundas intenciones y lo que pretenden es nuestra auto exterminación a ver si de una vez dejamos de molestar y de gastar fondos públicos.

Aún así, seremos los únicos que podremos saltarnos la ley y lo agradeceremos prometiendo no denunciar a las tabacaleras y seguir pagando religiosamente los impuestos hasta que muramos sea de lo que sea. Amén.

lunes, 18 de octubre de 2010

DE NADA ME ARREPIENTO

De nada me arrepiento,
ni siquiera
de las puertas cerradas
cuando más alto y débil
gritaba el corazón
que las abriera para que entrara el aire.
El alma es un viajero
que lleva solamente una mochila
escueta de alimentos
y un billete de tren hacía ninguna parte.
Serán los apeaderos,
los pueblos diminutos del camino
los que marquen la ruta.
¿De qué sirve angustiarse
si nada ha sido escrito ni pautado?
Que llueva y nos empape el agua
y nos ensucie el barro hasta las cejas
o que nos queme el sol hasta resquebrajarnos.
Somos como lagartos con pieles de recambio.
No hay que preocuparse.

jueves, 14 de octubre de 2010

Que todas las balas se queden a medio camino.

Este texto de El pasillo de la octava es poesía pura.
  Le agradezco que me lo haya dedicado y en la misma medida que siento verguenza de género con las Paragüeras ( por ejemplo) lo siento de orgullo con mujeres que escriben así  porque son así.




"El miedo no tiene golpe, así que nos resistimos a esquivarlo, es como la bala que atraviesa el aire pero no la percibes, lo peor es hacerte consciente de la herida cuando te miras las manos cubiertas de sangre. No sé de qué Orson Welles, de qué amígdalas, en qué planta de hospital ha nacido el miedo, sólo sé que hoy está en todas las cosas que me rodean; justo al borde de tu cama, en el oxígeno que te sostiene, en el goteo que parece un grifo mal cerrado, pero sobre todo en mi nombre que apenas recuerdas. Me da miedo que me pidas que llame a la peluquera porque a estas alturas te encuentras tan fea, tomarte de las manos repetidas veces, hablarte de tu belleza, pedirte que digas mi nombre, como si quisiera meter los dedos en tu garganta para sacarte el caramelo que está haciendo que te ahogues. Ser la madre y tú la niña: Aprende mi nombre, di mi nombre, pero sólo las uñas manchadas de sangre. A veces el miedo me persigue en tu sueño, cuando tus pulmones hinchados te hacen la respiración más corta, y acerco mi oído a tu boca, por si el oído fuera un espejo que reflejara tu vaho, reconocerte viva. Al escucharte lloro un poco, te acaricio un poco, te beso un poco, te leo un poco, todo lo hago pequeño, a la medida de tu respiración. Luego repito una y otra vez mi nombre, te pido di mi nombre, al despertar, di mi nombre. Y de nuevo el miedo se posa en la boca, en el agua que bebo, en el goteo, en el oxígeno, en las paredes blancas, en todas las cosas, y lloro y pienso que ojalá el miedo sea una bala disparada por un francotirador muy torpe que apunta mal a su destino. Y que por la mañana no haya sangre, y llegues al primer suspiro –sin apuros- deletreando mi nombre."

miércoles, 13 de octubre de 2010

¿Billy?

Aquí está Billy Mc

MIGUEL ANGEL VELASCO leído a mi manera (Para Víctor )





domingo, 10 de octubre de 2010

LEDESMA ( BLETISA, MI PUEBLO) Y LA CLARA.

La canción más popular de Salamanca, mi tierra, posiblemente sea La clara.
  Hoy leyendo en LA POLLA EN VERSO sobre poemas populares de las Hurdes (Cáceres) me ha venido a la memoria.
  La canción, el poemilla, hace continúa referencia al pueblo donde nací, Ledesma  ( Bletisa en tiempos de Romanos) a personajes de allí.  La subo al blog porque no hay celebración que se precie de serlo si no se canta La clara. Va unida siempre en mi recuerdo a la alegría de celebrar, sea lo que sea.

PARAGUERAS


Esta mañana hablando con mi queridísimo Ka por tfno, me decía que hoy, casi con seguridad, ganaría Jorge Lorenzo el campeonato del mundo de moto Gp. Puse la tv mientras desayunaba mi riquísimo y contundente desayuno dominical.

Aunque no soy nada aficionada a ver este tipo de deporte, entre bocado y bocado y sorbito de coca cola, me fijaba en el colorido de las motos, de los monos de de los pilotos que como dioses a punto de inmolarse, eran agasajados con botellitas de agua y de lo que supongo que son líquidos hidratantes, con paños húmedos, etc... mientras algunos de los protagonistas del evento intentaban aislarse escuchando música para poder concentrarse.
Mecánicos, prensa, familiares y muchísima más gente revoloteaba alrededor de estos personajes jovencísimos y menudos, venerándolos, cuidándolos, revisando las motocicletas. Todas las voces, todas las imágenes incluidas las de los comentaristas televisivos eran masculinas excepto unas que me sorprendieron mucho:
Al lado de cada piloto ya sentado en su máquina esperando para salir, había una mujer joven, alta y bella que sonreía continuamente y que llevaba una sombrilla inmensa.
Ellas no hacían nada, sólo estaban allí de pie con tacones imposibles, con sus pantaloncitos cortos y generosos escotes, barrigas descubiertas llenas de piercing y de tatuajes y con el paguas abierto.
Supe después cuando ya se marchaban que las llamaban “las paragüeras” y sentí una vez más una mezcla de indignación y vergüenza de género.
   Jorge ganó y Elías también en su categoría, seguro que tuvieron mucho que ver en el triunfo estas señoras con su paraguas.
  En fin...

sábado, 9 de octubre de 2010

Jo qué bonito.

Jo, yo es que no se jajajajaja. Me dejan sin palabras estas joyitas que me encuentro en youtube.
¡Qué bonito por dios, qué bonito!

viernes, 8 de octubre de 2010

Poema



Yo también me moría.


Y me moría a medias, sin morirme del todo

como se muere siempre

si un miedo te atraganta

dejándote sin aire y sin nadie siquiera

capaz de hacerte un Heimlich

como último recurso.

Ahora ya no me muero,

he aprendido el silencio

de todos los teléfonos,

de todas las esquinas de mi cuerpo

y a dibujar con lápiz las haches de la horas

poniéndole matices

que tú jamás tuviste en las pupilas.

martes, 5 de octubre de 2010

José Baena


Hijo estos pasos


que di y los que no supe

serán tu herencia.



  Esta fotografía y este poema los traigo a urtadillas desde el blog  de José Baena, un poeta que he descubierto  no hace muchos días.
   Da este poema brevísimo para un tratado sobre la trascendencia de nuestros actos y la repercusión que tienen en nuestros hijos, que son al fin y al cabo el mañana de la humanidad.
  Debemos tomar nota para intentar hacerlo lo mejor posible teniendo en cuenta las consecuencias.
Me ha encantado y lo he robado un momentin.
 

El gran Neruda recita

Y digo yo.....¿Como es posible que nada menos que el gran Neruda leyera así su preciosísimo poema?
Es como si lo estuvieran pichando con algo por detrás para que pudiera seguir hasta el final. Se le oye agotadísismo, machacao, hecho fosfatina.
Un recital entero así sería pá morirse incluso siendo el mismísimo Neruda.



domingo, 3 de octubre de 2010

Poema con voz (Julio Gonzalez Alonso)



Tretrásforo monorrimo (joer)

 cada día pone los deberes más difíciles pero hay que hacerlos como buenos alumnos. Yo los hago porque soy una chica buena.

Cuadernavía con amante y París de fondo ¡Toma ya zú!


En tu regazo al fin tras la opípara cena

que el generoso vino regó con gracia plena.

Mi vientre enfrebecido colmado de azucenas

eran la ofrenda al tuyo, poderoso mecenas.



Toda la noche nuestra, eterna, inmensa, obscena

hacía en nuestra cama nidal, cuna , patena,

canchal de luz de besos profundos como el Sena

mientras París afuera sólo era una colmena.

viernes, 1 de octubre de 2010

Prioridades.

Si tuviera que nombrar sólo diez cosas

te nombraría a ti, a mí, al cielo, al aire

a mis hijos y a los hijos de mis hijos

Si sólo fueran cinco

te nombraría a ti, a mí y a mis hijos

Si sólo fueran dos, a ti y a mí.

Si sólo fuera una, solo al cielo nombraría,

a este cielo con su luz

que es el principio y el fin

de casi todas las cosas necesarias.

Si no pudiera nombrar ninguna cosa

sólo su luz nombraría con mis ojos.

LOS LIBROS

                                                    

Reposan los libros en sus estanterías

apiñados

abrigándose los unos a los otros

para evitar el miedo

de no volver nunca a ser abiertos.

Sólo les falta la voz para gritarnos.


Las nuevas tecnologías son estupendas pero nos quitan demasiado tiempo del poco que tenemos para cosas tan importantes como por ejemplo los libros.
  Ahora que llega el otoño tengo que replantearse la vuelta a la lectura más intensiva. Me estoy embruteciendo, dispersando en asuntos  infinitamente menos importantes.