miércoles, 11 de agosto de 2010

Poema para Alberto

A todos nos llegaron las tormentas

nos calaron hasta el alma,

nos ahogaron la alegría, la esperanza

las ganas de vivir de otra manera.

Y aprendimos a ser náufragos

encaramados a veces

en astillas diminutas que nos hirieron aún más.

Nos alimentó la sal y masticamos arena,

nos azotaron los vientos cada gesto,

cada impulso hacía la luna, cada dedo.

¡Zozobramos tantas veces

como un barco sin timón ni capitán¡

No sabíamos aún que sabíamos nadar

que llevábamos de serie incorporadas

boyas repletas de aire para poder resistir

hasta anclar al abrigo de otros puertos.

9 comentarios:

Ignacio dijo...

Me uno a tu mensaje. Ahora quiere ser Alberto, pero para mí seguirá Batania si así lo quiere.
¡Qué cosas tiene el amor, para bien... y para mal!

Otras costas, otros mares y siempre un horizonte.

Besos.

María Socorro Luis dijo...

A Alberto le ha de encantar. Es precioso, Bleti...

Besos a los dos. Soco

Bletisa dijo...

Conozco a Batania de la lectura de todas sus cosas y a Alberto de un encuentro fugaz.
Son la misma cosa por mucho que él se empeñe.
El desamor produce un dolor imposible de contar pero hay horizontes amables y los que somos ya "talluditos" lo sabemos muy bien.

Bletisa dijo...

No creo Soco porque no es más que un impulso de esos que a veces borro enseguida, pero es igual, él a mí si y mucho además.
Casi siempre escribo para mí con la disculpa de "los otros"
¿O era al contrario?


Abrazos para tí Soco.

Bletisa dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Voltios dijo...

joder, ble, me encanta, te agranda el pecho, el mío y el tuyo, precioso gesto

víctor (el gato estepario) dijo...

Hermoso poema. Mis deseos de que le sirva un poco de bálsamo en este momento.

Bletisa dijo...

Gracias Angel.

Bletisa dijo...

Nada sirve Gato.