sábado, 7 de agosto de 2010

UN POEMA.

Mirar con los ojos de ayer,


volver allí donde eres reclamado

con la boca entreabierta a punto de decir.

Sentir que diez años no es nada,

que todos los silencios

tienen diez mil respuestas

que aguardan su momento para magnificarse.

Y luego por la inercia, por pura autodefensa,

mirar hacía otra parte,

volver a arrebujarse, a introducirse

en las profundidades de uno mismo

y pedir a Morfeo

que sea generoso y que te induzca al sueño

para siempre.

5 comentarios:

víctor (el gato estepario) dijo...

No sé. A partir de la mitad del poema, me parece ver que se toma la dirección de la comodidad -o cuando menos de la relajación-
En la primera parte me parece ver que, por algún motivo, la vida se ilumina de nuevo, como un milagro, como los milágros diários que nos sucedían cada día cuando éramos niños.

Bueno, me quedo con estas sensaciones que me produce y que me gusta mucho, sobre todo la primera parte.

BESO DE MIAU

víctor (el gato estepario) dijo...

Ojo !! cuando digo COMODIDAD y RELAJACIÓN, no me refiero al trabajo hecho en la segunda parte del poema, sino a la aptitud del escritor ante la vida. Buahhh, no sé si me explico.

BESO.

Bletisa dijo...

Gracias Victor. Me gusta mucho que comentes el poema porque cuado eso se hacía en los foros es lo que más me gustaba.
Te explicas perfectamente.
Eso exactamente quiero decir pero con la salvedad de que no es relajación sino miedo lo que hace retroceder y no tirarse de cabeza a la misma piscina.

Un beso.

víctor (el gato estepario) dijo...

Si, preferí sustituir la palabra que se me vino primero a la mente: la de "COBARDÍA", por las otras dos: COMODIDAD y RELAJACIÓN, porque me pareció un poco excesiva -fuerte-. Pero ahora concuerdo contigo en que la palabra más apropiada, y que no localizaba en ese momento, es justo la de "MIEDO". Y me alegra de que me lo digas porque así me confirmas que no andaba muy descaminado, je


Me gusta el poema.

BESO, LADY.

Carmen dijo...

Parece mentira que me digas que me recomponga yo sola si este poema lo podía haber escrito yo y firmarlo con mis deseos de cada día...

Dulce morfeo.