martes, 25 de mayo de 2010

LAS AMAS DE CRÍA.


Los más jóvenes no sabrán que hace al menos 85 años (los que tendría mi padre si viviera) todavía existían las amas de cría. Eran mujeres casi siempre solteras que acababan de parir y que se dedicaban a amamantar, y por dinero, a otro niño cuya madre no tenía leche.


Entonces no existían las leches adaptadas para niños y, o se hacía eso, o se les daba leche de vaca o de cabra mucho menos recomendable que la leche humana.

Eran mujeres sanas y muy jóvenes de familias humildes. En Salamanca tenían fama de buenas criadoras las mujeres de la sierra de Francia y se desplazaban con su niño recién nacido hasta donde se las requería. Vivian en la casa del que las contrataba hasta destetar al niño en cuestión.

En esta fotografía mi padre posa con su ama de cría que como se puede ver era bajita y nada espectacular físicamente pero que consiguió criar a dos niños a la vez. A la suya y mi padre que salió alto y fuerte.

El siempre bromeaba con su “hermana de leche” con la que tuvo una excelente relación siempre y le decía que había salido muchos más alto (ella medía 1,50 cm y mi padre 1,85) porque se bebía los calostros que eran infinitamente más nutritivos por ser él, el niño de la jefa.

Naturalmente no era cierto; era pura genética pero supongo que estas pobres mujeres estarían vigiladas muy de cerca por si se les ocurría dar de mamar más a su niño que al otro.

4 comentarios:

Jose Zúñiga dijo...

Me comería las fresas!
Entrañable recuerdo, Ble.

Ignacio dijo...

Hay una película (creo que se titula "La mitad del cielo" con Fernando Fernán Gómez y Ángela Molina), donde la protagonista viaja a Madrid de ama de cría y se refleja muy bien cómo primero tiene la obligación de dar el pecho a su "cliente" mientras es "minutada" escrupulosamente por la señora de la casa (tía del niño puesto que su madre había muerto en el parto).
En general se asumía que las buenas amas de cría eran pasiegas.
En los pueblos esto se hacía de manera natural y habitualmente sin cobrar en dinero sino en favores, regalos etc... (¡claro, si no había un duro!)

Me sumo a tu homenaje a aquellas mujeres.

Besos

víctor (el gato estepario) dijo...

Las fresitas así de ampliadas son muy eróticas, ÑAM ÑAM jejeje

Me vuelven loco las historias que cuentan las fotos antíguas. Incluso las de antes de ayer tan sólo.

UN BESICO.

Chuchi Saiz dijo...

Las amas de cría que más fama han tenido en España eran las pasiegas (del valle de Pas en Cantabria) y las asturianas. No es por desmerecer a las de la sierra de Francia cuya preciosa tierra conozco al dedillo (Candelario, monasterio Peña de Francia, La Alberca) pero las cántabras eran llevadas a Madrid para criar a los infantes de la realeza. Una de ellas, Ángeles Vega, murió centenaria a principios de este siglo. La novela de Pardo Bazán, Los pazos de Ulloa, las retrata a la perfección.