jueves, 8 de diciembre de 2011

Los chivatos.

Soy tan obediente y adecuadita ahora, que si estuviera todavía en el colegio podría ser la chivata, la asquerosa y repelente “niño Vicente” alumna, en la que el profesor confía para apuntar a en la pizarra a todo el que se mueva cuando él se ausenta.


Cómo odiaba yo a esos niños-as elegidos para ser chivatos oficiales.
Todavía recuerdo a alguno (más a alguna) que me apuntaban todo el rato.
En el colegio nos conocían por el apellido y yo era Campo.  Toñita que era feísima y con gafas enormes, además de una hija de puta pequeñita (pero ya apuntando alto) me apuntaba todo el rato.
Nada más tomar el cargo de chivata oficial ya ponía Campo en letras grandes en el encerado y después,  casi siempre sin motivos, lo llenaba por detrás de crucecitas consecutivas como si fuera un minúsculo cementerio.

Desde lejos yo la amenazaba con gestos como el de cortar un cuello o clavar un puñal en el corazón, pero ser la chivata titulada  le daba una fuerza atroz y cuanto más gestos amenazantes le hacía, más crucecitas me ponía la asquerosa y chula.
Siempre esperé en vano que borrara aquellas cruces y mi nombre (y el de Nachete al que yo tanto quería y tanto me hacía reír) al oír llegar al profesor, pero jamás lo hizo.
La quise matar mil veces y tampoco lo hice. Lo que si hice y sigo haciendo, es odiar profundamente la figura repulsiva del chivato, del pelota, del vendido.



¿Que se sentirá siendo el chivato oficial?
Confieso que me atrae la idea de serlo aunque sea solo un ratito.
Prometo que borraría a tiempo todas las cruces….o no.

11 comentarios:

Concha Vidal dijo...

eso... o no...

¡ y como recuerdo yo tambien la chivata oficial jo¡¡¡¡ Odiosa, tremendamente odiosa, con el pello todo rizado, larga como un huso, fea como un demonio y flaca con un "sinmás" (eso me lo acabo de inventar, la palabreja, digo), pero la tía se hacia con el profesorado y yo me pasaba el tiempo en el patio recogiendo papeles.
¡ Yo sí la queria matar hija, la verdad y ademas no me arrepiento de haberlo querido.Esta se llamaba Alicia

Muaksssssss

Anónimo dijo...

Qué pena, yo nunca tuve chivatas en mi teatrito de vida, pero tuve envidiosas sin sarna ni na que me hacían la vida imposible si un niño me miraba, aunque fuera desde un balcón. Ni siquiera recuerdo sus nombres, mi madre sólo me decía:-Qué ganitas tengo, hija, de que pilles novio y así ya no te harán llorar echándote de las pandillas.

E.B.

Blog A dijo...

Que recuerdos del chivato, yo hablaba mucho me tocaban cruces a punta pala, y tampoco pude nunca vengarme aaggg

VICTOR GATO dijo...

Cuando yo estuve en los salesianos (casi na, hostias van hostias vienen, y de las gordas gordas), el cura dejaba de encargado a uno que pensaba que era el más responsable de todos nosotros, y cuando salía de la clase ese mismo era el que se encargaba de organizar toda la marabunta después de poner a un vigilante en la puerta para que avisara cuando volviera el cura, jjj. Y cuando volvía el cura siempre le decía que habíamos callado estudiando, jjj. El muy cabr... siempre se la jugaba, pero nunca nos pillaron.

Delatores asquerosos, jjjjj ¡¡ puaggg !!

Bs.

estrella dijo...

Hola Bleti!!

Siempre ha habido chivatos,pero en el colegio,no recuerdo ninguno en especial,pero habían chivatos y pelotas,pero yo era muy modosita...no tenían nada que decir de mi.

Ahora los que fueron de pequeños,lo son de mayores,esos sí son peligrosos,de esos conozco unos cuantos..."tocapelotas"!!

Un abrazo

estrella dijo...

Lo que sí recuerdo es la crueldad de algunos niños...que les gustaba "mofarse" de otros niños,ahí sí lo pasaba mal!

Un besito!!

VICTOR GATO dijo...

Exacto, Estrella, yo también tuve la suerte de no conocer nunca a chivatos; éramos todos una piña, cursamos muchos años juntos, y todos sabíamos que era mejor pertenecer a la piña porque era donde estaban todas las garantias de pasárselo fantásticamente y defenderse contra el enemigo común (el cura); hasta los más empollones preferían estar dentro de la piña que estar fuera. Incluso no creo recordar ni siquiera a pelotas, porque rápidamente serían detectados y marginados; no les convenía, jjjj

Me hicíste pensar también en los delatores en tiempos de conflictos nacionales. Eso si que ha sido abominable y terrible. Tengo otra foto familiar, muy bonita y emotiva, para aprovechar algún día y sacar este tema este tema.

VICTOR GATO dijo...

¿este tema este tema? ¡ Buahhh, que reiterativo !, jjjj

Bletisa dijo...

Detestables los chivatos.

Suerte lso qwue no los habéis tenido nunca cerca. Yo los tengo incluso ahora en el curro.

Bueno, un poco reiterativo sí es Gato pero bueno ya os contaré otras cosillas.

VICTOR GATO dijo...

¡ Noooo ! el reiterativo fuí yo que dije dos veces seguidas "este tema este tema" jjj

pero ¡ cuenta cuenta!, somos todo oidos, jjj

estrella dijo...

Víctor!!!
Saca esa foto del baúl de los recuerdos,que tengo ganas de verla yaaa!!

Bleti!!
Los tienes en el curro??,entonces te entiendo y me entiendes,hay que ir con mucho cuidado,pues las paredes tiene oídos...allí decimos que tenemos micrófonos,pues casi,casi simultáneamente de lo que hablamos llega arriba(distorsionado por supuesto).

Un abrazo chicos!!